domingo, marzo 26, 2006
Ella dice...

Y sí... hay que aceptar con dignidad y resignación que los varones escasean.
El que no está casado, es solterón insoportable, separado deprimido, divorciado, rencoroso o gay sin asumir.
Y no es que ya no haya más señores, es que las mujeres cada vez estamos más exigentes.
Antes nos conformábamos con conseguir marido.
Ahora, es más difícil, pretendemos encontrar un HOMBRE.
Hay que reconocer que nuestras pretensiones respecto del Príncipe Azul tienen algunos dejos de "Gataflorismo".

Nosotras queremos:
- Que esté en casa, pero no todo el día.
- Que sea pulcro y limpio, pero no obsesivo por el orden y la limpieza.
- Que sea cariñoso, pero no cargoso.
- Que durmamos juntos, pero no todos los días.
- Que sea seductor, pero no mujeriego.
- Que tenga buena posición económica, pero que no labure todo el día.
- Que sea buen amante, para cuando una tenga ganas.
- Que respete a la familia, pero que no le de tanta bola a su vieja.
- Que sea abierto y espontáneo, pero que controle sus flatulencias.
- Que sea romántico, pero no boludo.
- Que no sea amarrete, pero tampoco derrochador.
- Que no sea celoso, pero tampoco indiferente.
- Que sea protector, pero que no esté tan pendiente.
- Que se conmueva, pero que no llore.
- Que sea duro, pero flexible.
- Que tenga auto, pero que no lo cuide tanto.
- Que sea sociable, pero nunca los amigos primero que una.

Por eso, la recomendación pesa en "la cama afuera" a la hora de elegir una nueva pareja.
Todas sabemos:

- Que el Príncipe Azul destiñe en el primer lavado
- Que los más Caballeros te protegen de todo, menos de sí mismos
- Que Caperucita Roja siempre fue más viva que el lobo
y
- Que la convivencia es como en los cuentos:

Tarde o Temprano
La Bella Princesa, se convierte en Bruja.
y
El Príncipe Azul, en Sapo.

El deseo de las Mujeres
por Gabriela Acher
 
Elucubró Cruella De Vil el 3/26/2006 03:20:00 p. m. | Permalink |


16 Dejaron sus dosis de veneno...