martes, septiembre 18, 2007
Bulletproof o...de cómo zafé raspando
Domingo a la madrugada, luego de agradable velada familiar en la nueva casa de mi hermano, volví a mi tan mentado bulo.
Al tiempo que me desbotaba (léase sacándome las botas, pero no lo escribo así porque sería demasiado largo) escucho 4 detonaciones.
Záfate!
Otra vez un asalto en Avda. Córdoba (encuéntrome a pasos de dicha arteria)!
Y cuál no sería mi sorpresa...
El zafarrancho se armó en la puerta de mi petit maison, sólo minutos después de mi entrada.
Según relatos del encargado y mis vecinos, un cliente insatisfecho (o engañado en su buena fe, who knows?), gatilló contra el palier de entrada, intentando, sin éxito, darle a la señorita travesti que tan gentilmente ofrece sus servicios en el 1º piso.
Así no se puede ser cuentapropista, caracho!
En resumidas cuentas, al día de la fecha, la puerta de mi edificio se ve algo así...




 
Elucubró Cruella De Vil el 9/18/2007 12:11:00 p. m. | Permalink |


23 Dejaron sus dosis de veneno...